WASHINGTON — Los investigadores dieron con una nueva pista que podría ayudar a explicar la desaparición de colonias de abejas en todo el país: el daño que sufrieron las "fábricas" internas de los insectos que producen proteínas.
Algunas teorías en torno a las causas del desplome en el número de colonias de abejas incluían virus, termitas, pesticidas y hongos.
Sin embargo, un nuevo estudio realizado a abejas enfermas reveló que tenían ácido ribonucléico (ARN) en sus intestinos, una señal de daño en los ribosomas que fabrican las proteínas necesarias para la vida, indicó un estudio que será publicado en la edición del martes en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias.
El ARN, que se forma a partir del ácido desoxirribonucléico (ADN), es fundamental en la producción de proteínas.
Las abejas enfermas sufrían de una cifra inusualmente alta de infecciones con algunos virus que atacaban a los ribosomas, informaron los investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign así como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
"Si sus ribosomas están dañados, entonces no se puede responder adecuadamente a los pesticidas, a las infecciones por hongos o bacterias o a una nutrición inadecuada, porque los ribosomas son centrales en la supervivencia de cualquier organismo. Uno necesita de proteínas para sobrevivir", señaló la directora de entomología de la Universidad de Illinois, May R. Berenbaum, en un comunicado.
Los investigadores señalaron que la termita varroa, que fue introducida de manera accidental en Estados Unidos en 1986, era portadora de un virus tipo picorna que afecta a los ribosomas. La termita pudo haber actuado como un factor determinante que llevó al problema con los ribosomas, señalaron los investigadores.
El estudio fue financiado por el Departamento de Agricultura.