Investigaciones Automovilísticas y una firma de consultoría, Exponent Inc. indicaron que el catedrático de Illinois manipuló el cableado para crear fallas electrónicas que jamás ocurrirían en la carretera.
El trabajo de Gilbert "podría resultar en una política equivocada y temores infundados", indicó Gerdes.
En opinión de Toyota, el mal funcionamiento producido por Gilbert es "completamente irreal en condiciones normales y puede ser reproducido fácilmente en numerosos vehículos de otros fabricantes".
El centro de Stanford recibe fondos de un grupo de compañías automotrices, incluyendo Toyota.
Toyota contrató además una firma consultora para que estudiase si los problemas electrónicos pueden causar esa aceleración inesperada. La firma, Exponent Inc., emitió un reporte provisional en el que no encontró una vinculación entre esos dos elementos.
De acuerdo con el reporte de Exponent la semana pasada, Gilbert conectó cables de sensores del acelerador con un circuito especialmente preparado. Eso le permitió acelerar el motor sin usar el pedal. Exponent dijo que realizó las mismas pruebas, con los mismos resultados, pero concluyó que el sistema electrónico tendría que ser significativamente manipulado para crear esas condiciones.
"Creemos que la electrónica es la fuente de esta discusión", dijo Mike Michels, un vocero de Toyota, durante una demostración de la automotriz en su sede de Norteamérica en Torrance, California.
Toyota indicó que los pedales defectuosos de aceleración y los tapetes, no la electrónica, son la causa de la aceleración.
Por ello, ha ordenado la reparación de millones de vehículos para corregir esos problemas. Sin embargo, algunos conductores se han quejado de que los problemas continúan en los autos que ya fueron reparados.
Por ellos, los reguladores de la Oficina Federal de Seguridad
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