Orgulloso de sus ancestros que incluyen supuestamente al Cacique Tundama, Fabio Becerra Ruiz o simplemente “Fabito”, como le gusta que lo llamen las damas, es un “boyaco” buen tipo, que trabajó en la radio y la televisión por necesidad, se dedicó al Derecho por convicción, aunque en realidad le hubiera gustado es haber sido músico, la cual es su mayor frustración a estas horas de su vida, actividad que tiene reservada para su “próxima reencarnación”, según asegura.
De Izquierda a derecha, Edgard Hozzman, Antonio Pardo Garcia, Fabio Becerra Ruiz
Sus cuatro hijas, Karen Carolina, Diana Mariela y Sheila que lo adoran y le acolitan sus locuras, constituyen su mayor tesoro, pese a sostener que no ha sido buen padre y menos un buen marido, al punto que reconoce públicamente que las mujeres que pasaron por su vida lo echaron de sus afectos, excepto su actual esposa Gladys, con quien comparte su vida hace mas de 30 años , sus hijas, y Doña Mariela que lo trajo al mundo en la bella tierra boyacense, la misma de Rojas Pinilla, el ciclista Alberto "Torito" Camargo y Fernando Soto Aparicio, sus grandes ídolos y coterráneos.
Sus peculiares manillas traídas del África y que usa hace varios años, sus trajes exóticos y descomplicada manera de ser, le han granjeado el afecto de sus amigos y la burla amable de sus familiares y relacionados, que le admiramos sus cualidades como cantante aficionado, aplaudido locutor que marcó toda una época en la radio y la televisión de Colombia, periodista , abogado especializado, dinámico gestor cultural, dirigente sindical, sentido declamador, profesor universitario,
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