En el marco del juicio que se adelanta contra el excongresista César Pérez García, por la masacre de Segovia (Antioquia) el temido paramilitar Alonso de Jesús Baquero, alias “Negro Vladimir”, manifestó que el exparlamentario efectivamente tuvo conocimiento de los múltiples homicidios perpetrados en la población antioqueña con la anuencia de los coroneles Tamayo y Navas, los cuales ordenó en el transcurso de una reunión celebrada en Medellín entre Fidel Castaño y el entonces parlamentario.
“Nosotros iniciamos un plan de extermino de la izquierda del Magdalena Medio orientado desde los Estados Unidos por medio de la Escuela de las Américas, y escogieron a campesinos de esa zona como diseño o modelo para derrotar a las guerrillas colombianas desde su raíz”, explicó el paramilitar, además de afirmar que dicho proceso comenzó a implementarse desde la base militar de Tolemaida, que para aquella época estaba bajo la dirección del general Farouk Yanine Díaz.
A cargo de la región de Segovia, Baquero comenzó a identificar algunos objetivos militares entre sindicalistas, miembros de la UP y estafetas de la guerrilla, contra quienes se adelanta una ofensiva militar destinada a seleccionar un grupo específico; tarea que resulta siendo interrumpida por algunos líderes locales entre quienes señaló a Pérez García, quien tomó la determinación de adelantar la ofensiva por la fuerte presencia de la izquierda que tradicionalmente estaba asociado como uno de sus fortines políticos.
Determinación tomada tras un encuentro con los más altos jefes de las estructuras paramilitares, quienes cuestionaron su labor en la región y el abandono en que tenía la zona pese a los “resultados” que había tenido contra algunos blancos selectivos, debido a que por su pasado guerrillero se presumía que estaba encubriendo a su enemigo.
“Lo que pasa es que Segovia y Remedios, toda esa zona había habido presencia
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