GREELEY, Colorado, EE.UU. (AP) — El fiscal general de un condado en Colorado incautó las declaraciones de impuestos confidenciales de miles de personas en busca de inmigrantes indocumentados, y más de 70 de ellos están siendo procesados.
Las declaraciones de impuestos fueron confiscadas en octubre por Ken Buck, fiscal del condado de Weld, en las oficinas del Amalia's Translation and Tax Services, una empresa de servicios de traducción y de preparación de impuestos frecuentada por hispanos en Greeley, donde una tercera parte de la población es hispana.
Los documentos permitieron entablar cargos de robo de identidad contra más de 70 personas y las autoridades sospechan que 1.300 inmigrantes presuntamente sin documentos estaban trabajando usando números de la seguridad social falsos o robados.
Pero la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU, American Civil Liberties Union) sostiene que en el operativo se incautaron los documentos de 4.900 personas, muchas de ellas residentes legales y que la medida "equivale a una búsqueda casa por casa de gente inocente tratando de encontrar a alguien que se cree se encuentra en algún lugar de la zona".
Dos jueces coinciden con esa apreciación y han fallado que Buck no tenía justificación para confiscar los documentos. Sin embargo, Buck ha apelado la decisión y si los tribunales fallan a su favor, podrían abrir otra oportunidad de procesar a inmigrantes sin papeles.
Para muchos inmigrantes, el proceso judicial es algo irónico. Horacio Arturo Cervantes, por ejemplo estaba en el país ilegalmente pero pagaba impuestos religiosamente con la esperanza de algún día conseguir la ciudadanía.
Cervantes, de 42 años de edad y padre de cuatro niños, oriundo del estado mexicano
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